
¿Sabías que la pérdida la pérdida de audición suele ser gradual, silenciosa y emocionalmente agotadora?
La pérdida de audición no solo afecta a tus oídos. Afecta a tu vida. Si experimentas algunas de las siguientes situaciones, existen soluciones:
Escuchas sonidos, pero no entiendes las palabras, especialmente cuando varias personas hablan o hay ruido de fondo. Esto te genera frustración.
Tienes que esforzarte mucho para escuchar, lo que provoca agotamiento, dolor de cabeza y falta de concentración al final del día.
Te cuesta admitir que no oyes bien por miedo a parecer mayor, dependiente o con una enfermedad.
Dudas de tu mismo/a, respondes de forma incorrecta o evitas hablar por miedo a equivocarte, lo que afecta a tu confianza personal y/o profesional.
Empiezas a evitar reuniones, comidas o eventos porque te sientes perdido/a en las conversaciones.
Tienes prejuicios sobre los audífonos: crees que se notan, que no funcionan bien o que la inversión no merece la pena.

















